Cada persona parte de un punto, de flexibilidad, de fuerza, de confianza, de nivel escucha, de presencia etc.

Aceptar el punto en el que estamos es fundamental, sobretodo para querernos más y mejor.

Aunque no llegues a la postura final, no importa, lo importante es que mantengas la alineación y la actitud sea de escucha, desde la aceptación, el amor y la paciencia, estando presente en cada momento.

Los beneficios de los asanas, pranayama, meditación… llegarán de todas formas, no los busques, solo siente y escucha.

El yoga no consiste en tocarse los pies, sino en el proceso de aprendizaje que se da en todo el proceso.

Sin apegarnos al resultado. El lugar en el que estás es perfecto, acepta y solo desde la aceptación es desde donde puedes cambiar. Agradece lo que te está mostrando tu práctica.