Ahimsa es primer yama de los ocho pasos del yoga. El principio yogui de no violencia. Se extiende más allá de “no matar”, es la base del amor.

Tratarnos con respeto, con amabilidad, solamente desde ahí podemos tratar de extenderlo a los demás y a la naturaleza.

Si no está en ti no podrás llevarlo fuera de ti. Solo si te amas incondicionalmente podrás amar a los demás. Con menos apego y mayor disfrute.

Fumar, comer en exceso, ver demasiada televisión, no crear espacio en nuestra vida para descansar, hablarnos mal en nuestro diálogo interno, decir palabrotas, criticar, compararse, es una forma de ser violentos con nosotros mismos.

Sin juzgar, ni a nosotros ni a los demás, cada persona está en su camino, en su autodescubrimiento, en su evolución.

En la práctica física del yoga, es primordial llevar este principio en todas las sesiones, para no lesionarnos. Escuchándonos, las asanas son un diálogo entre el cuerpo y nosotros. Tomando conciencia del punto en que estamos, aceptándolo, podemos ir un poco más lejos, sin forzar, sin hacernos daño, tratándonos con amabilidad.

Podemos trabajar la intensidad siempre desde la amabilidad con nosotros mismos.

Cuando este principio se integra en la práctica, ésta se disfruta y vive de otra forma. Entonces, se va llevando fuera de la esterilla, siendo más amable con los demás, sonriendo más, enfadándose menos, respetando la naturaleza, descansando, comiendo mejor etc.

Sé amable sin juzgar, ni a ti ni a los demás. No eres mejor ni peor que nadie.

Este principio, se relaciona con la dieta vegetariana y vegana. La alimentación, al igual que el sexo y el dinero es un tema muy controvertido, genera muchas opiniones y reacciones. Esto da para otra reflexión.

Ahimsa puede entenderse como una extensión del amor hacia los animales no comiéndomelos, consumir vegetales eco/bio con menor daño medioambiental, comercio justo. Comprar prendas “veganas”, nada de lana ni cuero, evitar los plásticos, usar esterillas biodegradables…

Al fin y al cabo es llevar esa conciencia y amor en nuestras acciones cotidianas como comer, vestir, comprar, decorar… cualquier cosa.