Todos los días practico alguna asana invertida al final de mi práctica, antes de savasana. Suele ser sirsasana. aunque otras veces también la vela (sarvangasana) y después el arado (halasana). Las posturas invertidas han de mantenerse varios minutos para sentir todos sus beneficios: mejora del sistema cardiovascular, activa el corazón, mejora la circulación, el cerebro recibe más sangre por lo que mejoran sus funciones, las piernas se sienten ligeras, mejora la digestión, evita el estreñimiento, mejora el sistema linfático e inmunológico, eleva el estado de ánimo.

Ponerse del revés mueve toda la energía en el sentido contrario, a nivel mental es muy curioso, cuanto más la practico amplío mi visión del mundo. Me recargo de energía, me siento poderosa, renovada, de mejor humor.

Recuerdo que la primera vez que hice sirsasana grité, me alteré muchísimo, me dio una gran impresión y tuve que bajar en seguida, no estaba preparada para ella, estaba roja como un tomate. Poco después la volví a hacer y me dió un subidón de energía, sentía que me comía el mundo, que podía con todo, cuando yo nunca había tenido esa sensación. No volví a hacer sirsasana hasta pasado casi un año, no estaba prepararada emocionalmente ni mentalmente para ella.

Menstruación e invertidas

Desde varias escuelas de yoga no se recomienda realizar posturas invertidas durante la menstruación. Tiene su sentido, desde la visión que tiene el yoga del ser humano. El prana circula por nosotros y hay diferentes pranas o vayus, aires vitales, uno de ellos es apana vayu, su movimiento es hacia abajo y hacia fuera, relacionado con la expulsión de desechos, como orina, heces, semen y sangre menstrual. Esta energía también elimina las experiencias negativas. Si nos ponemos del revés teniendo la regla vamos en contra de este vayu y se dice que es posible cortar el flujo menstrual.

La expulsión de la sangre no tiene que ver con la gravedad sino con la contracción peristáltica de los músculos vaginales. El tiempo que podemos estar boca abajo es de unos minutos, no nos pasamos así todos los días que dura la menstruación. Por lo tanto los posibles efectos negativos los pongo en duda.

Creo que es bueno experimentar por una misma en este sentido. Puede que si estás en los días más fuertes de dolores y de mayor sangrado ni siquiera tengas ganas de hacer yoga y menos probar invertidas. Si te apetece y quieres probar, empieza con semiinvertidas como adho mukha svanasana o perro boca abajo, setu sarvangasana o medio puente luego con  viparita karani apoyando los pies en la pared o usando mantas bajo el culete y ve sintiéndote a ver qué pasa. Puede que te siente de maravilla y te encante, hay que probar, expermimentar por una misma desde el respeto, escuchándonos siempre.