Me encanta la lectura, desde que era pequeña devoraba libros, la casa de mis padres está justo en frente de la biblioteca pública. Mis padres son profes, mi madre tiene una biblioteca personal increíble, miles de libros.

Me he pasado mucho tiempo leyendo, estudiando… Recuerdo un libro en que salían hadas, yo lo abría y solo miraba las imágenes. Era el único que no leía. Era como teletransportarme a otra realidad. La lectura para mí también ha sido un escape, una aventura segura, controlada.

Soy una persona que me empapo de lectura. Si un tema me apasiona leo sobre eso, no desconecto y a la vez reconecto. He leido mucho sobre yoga y desarrollo personal.

Me encanta ir a las librerías, a las bibliotecas, rebuscar en amazon y también me acerco a dos tiendas de libros de segunda mano que hay en Castellón a ver qué encuentro.

Cuanto más profundizo más me doy cuenta de lo poco que sé. El yoga es 99% práctica y 1% teoría. Es experiencial, el ser humano aprende a través de la experiencia. Es cómo integra, aprende, probando, siendo creativo encuentra la forma de hacer las cosas.

Tengo muchos libros por leer todavía, por investigar, leer con calma, subrayando… integrando, conectando y reconectando. También necesito tiempo para integrar, y volver a leer un libro al cabo de bastante tiempo, da una perspectiva distinta, porque ya no soy la misma ni el momento es el mismo.

Hay un autor que me gusta mucho, se llama Julián Peragón. Lo descubrí por recomendación de Isabel, mi profe de la formación de instructor de Yoga, ya que él es su formador.

Hay dos libros suyos, Meditación Síntesis y La síntesis del Yoga.

Acostumbrada a leer traducciones que vienen del inglés, o del sánscrito al inglés y del inglés al español de América Latina es un regalazo leer a este señor. Leer directamente de un occidental de nuestro tiempo en tu propio idioma es un plus. Sabe explicarse con mucha sencillez, utiliza muchas metáforas y transmite de una manera excepcional. Encajando el yoga en este siglo, en esta parte del mundo desde nuestra cultura.

Mi sensación mientras leo y al dejar el libro es de calma, de paz y de amor. Hay que leerlo poco a poco, como un buen chocolate negro, a mordiscos… una auténtica gozada.

Te animo a que si te apetece leas estos libros, ambos son para cualquier público, con que el tema te interese es suficiente, el resto ya lo hace él.