Lo que pienso, lo que siento y lo que hago.

Lo que pienso relacionado con la mente, con el Gyana Yoga. Yoga del conocimiento.

Lo que siento, con el corazón, con Bhakti Yoga. Yoga de la devoción, del amor.

Y lo que hago con el abdomen, con Karma Yoga. Yoga de la acción desinteresada.

Cuando estos tres centros energéticos, cabeza, pecho y abdomen están en la misma linea, hay más coherencia en nosotros mismos. Por ello es importante mantener la espalda recta, que la cabeza, esté encima del pecho y el pecho encima del abdomen, en una misma linea vertical.

El yoga es una gran metáfora de la vida, cuanto más practico, más recta está mi espalda y mayor rectitud hay en mi vida, más consciencia y coherencia hay en mí.

A veces verás que al final de una práctica de yoga, con las palmas juntas en el pecho, en anjali mudra, bajan la cabeza hacia las manos. Es una forma de vincular estos tres centros, estas tres formas de yoga. Si luego las manos y el cuerpo van hacia delante, hacia el suelo, es una forma de agradecer a la Tierra, al Universo, a los asistentes su presencia, su energía, su dedicación y su compartir la práctica.