El ritmo de ejecución de la práctica es lento, para así desarrollar la sensibilidad y estar centrados en nosotros, es nuestro momento.

En algunas escuelas o ramas de yoga, los asanas se mantienen durante varios minutos, dependiendo del nivel de dificultad, claro. En otras, se mantienen 5 respiraciones, en otras varios minutos… Aún así, siempre suave prestando atención, sin brusquedades.

Experimenta diferentes clases y quédate con la que te conecte más, que te hayas sentido mejor durante y después.

En mi caso, en general conecto más con el ritmo fluido. También disfruto manteniendo las posturas largo tiempo, cuando siento que lo necesito mantengo durante varios minutos para sentirme. Depende de si estoy menstruando, de mi nivel de energía, de como me sienta emocionalmente etc.

Las prisas y el yoga son incompatibles.

Cada uno tiene su ritmo, en todo, encuentra tu ritmo, conócete…

Lleva el ritmo de tu práctica al ritmo de tu vida, cual es tu ritmo cuando conduces, caminas, comes… Respira, siéntete y desde ese lugar de consciencia experimenta tu ritmo.