El yoga es una darshana, una de las seis doctrinas filosóficas del hinduismo. Los yamas y niyamas son la base ética del yoga. La ética es la parte práctica de una doctrina filosófica.

Los yamas se refieren a las actitudes respecto a lo que nos rodea y los niyamas son las actitudes hacia nosotros mismos. Aunque están muy entrelazados y como tratas lo que te rodea tiene que ver con cómo te tratas a ti mismo y viceversa. Los límites no son claros, entre lo externo y lo interno.

Se pueden entender también como reglas o normas, pero así parece que haya una imposición externa a tener que actuar, pensar, sentir de determinada manera y así no lo entiendo, ya que no es una moral, unas normas que has de aceptar te guste o no, estés de acuerdo o no. El yoga te hace libre y desde esa libertad, con los menores condicionamientos externos e internos posibles, decides como vives tu vida, cómo sientes, piensas y actuas. Desde una mayor conciencia, con la atención puesta en ti desde un profundo amor hacia uno mismo y hacia los demás.

Me gusta entenderlos como fitros, filtros por donde hago pasar toda mi experiencia pasada y presente de vida: mis actos, pensamientos, emociones, sentimientos, absolutamente todo.

El Yoga no es una filosofía para seguir con fé ciega. Los yamas y niyamas se van desarrollando a medida que se practica yoga, no es algo que aparezca de repente ni algo que venga impuesto desde fuera. La práctica ayuda a potenciar la sensibilidad que despiertan estas actitudes, una actitud te lleva a las demás. Tienen similitud con los códigos morales y éticos de los Diez mandamientos de la fe Cristiana, la fé judía y las Diez virtudes del Budismo.

Empezaremos por los yamas, yama se traduce como abstiencia, se divide en cinco:

Ahimsa es la no violencia, no causar dolor, no matar, ni hacer daño en pensamiento, palabra, acción, sentimiento. Así fomentamos la paz, el respeto, la armonía, la amistad, la bondad y alejamos la competitividad, la crítica, la agresión…

No soy mejor ni peor que nadie y nadie es mejor ni peor que yo.

Satya es la veracidad, comunicarse sin herir ni mentir. Poniendo atención a lo que se expresa, a cómo se expresa, al escribir, al hablar, al gesticular… Satya implica ser honestos con nosotros mismos, responsables, reflexivos. De esta forma, el mundo se hace más grande, se ven más puntos de vista, se juzga menos y el discurso se vuelve más claro y sereno.

La clave está en hablar menos y escuchar más.

Asteya es no robar, no tomar algo que no sea tuyo, respetar las propiedades de los demás, no envidiar, ni ambicionar o codiciar ni desear lo de los demás Respetar la naturaleza, el aire es de todos. Ser generoso, dar, entendiendo que lo material va y viene. Poseer lo que se necesita.

La tierra pertenece a todos por igual. Todos tenemos el dercho a vivir en ella libremente.

Bramacarya es la continencia, el ahorro de energía. En un principio se refiere al celibato, al control de la energía sexual. Se entiende en no estar obsesionado, tomarse el sexo en serio, como una forma de amor sagrada. No regalarlo a cualquiera. La idea es ser moderado para poder preservar la energía, ya que controlando la energía, ganas en salud, alejando la enfermedad.

El cuerpo es el templo del alma, cuídalo.

Aparigraha es abstenerse de ambicionar o acumular, no deberle favores a nadie, para no estar atados a las cosas o a las personas. Así la vida se vuelve más sencilla, no se llena de cosas inútiles, experiencias poco nutritivas, se le dedica menos tiempo, dinero, pensamientos, es decir, energía a las posesiones.
Valora las pequeñas cosas de la vida, elige la calidad en vez de cantidad.

Niyama, se traduce como observancia, los niyamas se entienden como un conjunto de prácticas positivas hacia uno mismo. También son cinco.

Saucha se refiere a la pureza, mantenerse limpio por dentro y por fuera, tanto el cuerpo, las ropas, el hogar. Y más allá, la pureza de la mente y de las emociones. Priorizando, dando valor y cuidando a lo realmente importante. A medida que purificas el cuerpo, las emociones y la mente se van purificando también.

¿Cómo son tus pensamientos? ¿Te responsabilizas de tus actos o culpas a los demás de sus consecuencias?

Santosha es el contentamiento. Estar contento, alegre por vivir. No se refiere a la satisfacción por tener cosas o conseguir algo. Es estar contento y desapegado a la vez. Cuando tienes algo o alguien lo disfrutas, cuando ya no lo tienes, lo dejas marchar, sin más, sin darle mayor importancia.

¿Cómo ves el vaso, medio lleno o medio vacío?

Tapas son las austeridades o disiplina. Para poder controlar tu cuerpo, emociones y pensamiento has de ser fuerte y mantenerte centrado, esto se logra a través de la disciplina. Se consigue controlar el cuerpo, emociones y pensamientos, y no qué estos te dominen. Aceptar el dolor, es tapas. Aprender de cualquier situación, sobretodo de las desagradables, manteniéndose centrado, sabiendo que todo pasa y todas las experiencias nos invitan a conocernos a nosotros mismos y sacar lo mejor de nosotros.

La disciplina se construye poco a poco, viene de forma natural para conseguir las metas y objetivos.

Svadhyaya es el estudio de libros espirtuales, de autoconocimiento, todas aquellas técnicas que ayuden a trabajar las debilidades y potenciar las fortalezas.

¿De qué formas te potencias a ti mismo?

Ishvara Pranidhana es la entrega a Dios o algo superior, rendirse, dejar de controlar y de mirarse el ombligo. Ten una actitud amable, desapegada, libre de deseos y rechazos, procura el bien a tus seres queridos, vecinos, a tu comunidad.

Mejora la vida de los demás sin esperar nada a cambio, hazlo con las manos vacías y el corazón abierto.

¿Qué yamas y niyamas puedes desarrollar y potenciar en ti?